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Acoso callejero, flagelo arraigado en la sociedad nicaragüense


Manoseadas, perseguidas, violentadas. Día a día, muchas mujeres en Nicaragua sufren acoso callejero rumbo a sus escuelas, universidad y puestos de trabajo. El Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC) en Nicaragua, publicó una investigación en la que se encuestó a 910 mujeres, reflejando que el 90 por ciento de las féminas aseguró haber sufrido acoso callejero, independientemente de su aspecto físico, su ropa o la edad. Sobre este tema, Jimmy Blandón, miembro de la Comisión de Justicia y Asuntos Jurídicos de la Asamblea Nacional, detalló en la revista De Sol a Sol que el acoso “es un tema que lo debemos tomar no solo de la educación formal, que tiene que ver con las escuelas y la incidencia que debe tener el Gobierno, sino en las familias”. En la entrevista, Blandón resaltó que para hacer conciencia sobre este tema no se debe tener un enfoque de género, sino como seres humanos. “¿Cuántos de nosotros nos ponemos con nuestros niños a abordar este tema y decirles que deben de tratar con respeto a las niñas, pero también a las niñas decirle que deben tratar a los niños?”, añadió el funcionario.

Testimonio

En la revista de Sol a Sol, una mujer de 70 años brindó un testimonio sobre acoso que ocurrió en 1974, el cual terminó en violencia física. “Estaba estudiando en 1974 en la Escuela Nacional de Comercio que quedaba por el diario La Prensa. Voy con una compañera para el Parque Central, entonces un hombre viene detrás de mí me toca el brazo. Yo me sorprendo y como llevo un cuaderno en la mano, yo me volteo y le golpeo. Cuando le pego, el hombre se regresa y me rompe la nariz”, narró una televidente de la revista.

¿Qué se puede hacer contra el acoso?

Las leyes en Nicaragua no penalizan el acoso callejero y carece de labor preventiva, pero sí castiga a una persona por asedio y exhibicionismo. Además, la Ley 779 contempla la violencia psicológica como una forma de violencia hacia la mujer. Sin embargo, si una persona es víctima de acoso callejero puede interponer su denuncia ante la Policía Nacional. Si el caso no prospera, ella puede acudir al Ministerio Público.