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Evaluación del Niño Sano, la estrategia que implementa el Minsa para la detección del autismo
El objetivo es que los pacientes puedan tener una vida plena y su condición no les genere una discapacidad.
Para la detección de casos de autismo el Ministerio de Salud (Minsa) ha desarrollado una estrategia a la que ha denominado Evaluación del Niño Sano, en la que el personal de salud debidamente capacitado monitorea a los pacientes desde los seis meses de edad para identificar ciertos parámetros que deben ir cumpliendo de acuerdo a su edad, tanto en desarrollo del lenguaje, socialización, comunicación y habilidades, explicó en declaraciones al Canal Parlamentario, el doctor José Ayerdis, coordinador Centro Nacional de Salud Mental Infantil.
“El diagnóstico no se hace antes de los dos años, porque hay niños que empiezan con un desarrollo normal y a partir de los dos años empiezan a regresar hacia atrás (...) Lo importante es que desde los seis meses vayás viendo con el pediatra del Ministerio de Salud ese desarrollo, porque si hacemos la intervención temprana, es mucho más probable que podamos estimular la modificación de esas situaciones que se van presentando”, dijo.
Señaló que el problema es que cuando no hay un seguimiento del niño y la niña desde los seis meses y llegan a escolarizarse, estos no llevan sus habilidades desarrolladas y en los centros de estudios se comete el error de ponerles la etiqueta de “autismo”, aunque no sea así en todos los casos.
El objetivo de la detección de señales y la atención oportuna del espectro autista es que los pacientes puedan tener una vida plena y su condición no les genere una discapacidad, comentó Ayerdis.
Mejores condiciones
Al respecto, aclara que “no es que nosotros lo vamos a adaptar a la sociedad, eso es un concepto equivocado, nosotros como Ministerio de Educación en conjunto con otras instituciones de Estado trabajamos en crearles las mejores condiciones”.
Subrayó que en esta labor juegan un papel importante los Equipos de Salud Familiar y Comunitaria (ESAFC), quienes están entrenados para la detección de casos, luego los pacientes se refieren a los Centros de Atención Psicosocial en los Silais de cada departamento y ahí inician las primeras intervenciones en psicología, psiquiatría e incluso en algunos casos con medicina complementaria.
“No todos los casos necesitan el mayor nivel de atención y finalmente aquellos casos cuyo manejo sea más complejo llegan al Centro de Salud Mental Infantil. La escalera va desde el nivel más básico en el puesto de salud y aparte de acá empiezan a darse las coordinaciones con la escuela de la comunidad, en el caso de los adolescentes con autismo tenemos la coordinación con los centros de Inatec por ejemplo; con los niños pequeños por protocolo también les hacemos evaluaciones auditivas en el Centro Nacional de Audiología y Logopedia en Managua. La idea es que les brindemos todos los servicios posibles”, precisó.
Ayerdis resaltó que, como parte de esta estrategia, las autoridades de Gobierno crearon una estructura a nivel nacional para garantizar terapeutas de lenguaje que atienden a pacientes con autismo.
“Los sacamos del Aldo Chavarría, tenemos en La Mascota, tenemos en todos los Silais ahora y estamos desde temprana edad ayudando (a los pacientes) a que recuperen la habilidad de comunicarse, no siempre va a ser la habilidad de hablar, pero sí de comunicarse y parte de este trabajo se le enseña a la familia”, expresó.
Mined Capacita a docentes
En el marco del trabajo articulado interinstitucional y para integrar a la niñez con autismo a la vida escolar, el Ministerio de Educación mantiene un proceso de formación de maestros en competencias científicas, metodológicas, tecnológicas.
“Estamos trabajando un curso en conjunto con la UNAN para poder dar esa atención integral a los estudiantes que presentan autismo. Se está formando a los maestros de escuelas de educación especial, maestros de aulas integradas que son las que funcionan en escuelas de educación primaria donde no hay escuelas de educación especial. Entonces, estos maestros se están formando en este tema del neurodesarrollo, el trastorno del espectro autista (...) para comprender y saber qué vamos a hacer a la hora de tener a un estudiante en el aula”, manifestó Susana Dolores Rugama, directora de educación infantil especial del Ministerio de Educación (Mined).
La docente sostuvo que también se trabaja muy de cerca con la familia, para que se garantice que los niños y niñas con autismo tengan un ambiente adecuado en casa.
Estas familias reciben el acompañamiento a través del Programa de Educación Temprana con la visita de docentes a los hogares, quienes les enseñan a los padres y madres técnicas de atención en el hogar.
Con esto, según Rugama, “ya desde la casa se está preparando (al niño o niña) para ese momento de transición que va de la casa, al preescolar o a educación inicial, entonces, el niño ya no llega en cero a la escuela, sino que lleva todo un trabajo hecho desde el hogar”, afirmó.